Georg Wilhelm Friedrich Hegel. La síntesis más ambiciosa de la filosofía política del idealismo alemán: el Estado moderno como realización objetiva de la libertad, no como su limitación. Hegel distingue la familia (unidad ética inmediata), la sociedad civil —esfera de las necesidades e intereses particulares, reino del mercado y la corporación— y el Estado —comunidad que reconcilia lo particular y lo universal en instituciones racionales. La Constitución no es un texto inventado sino el espíritu de un pueblo articulado históricamente: reformarla mediante razón abstracta produce el Terror de la Revolución Francesa. Marx invertirá el sistema hegeliano: donde Hegel pone el Estado como síntesis, Marx pone las relaciones de producción como base; pero hereda la dialéctica, la alienación y la idea de que la historia tiene una lógica interna.
Georg Wilhelm Friedrich Hegel
Red de obras
Fue influenciado por
Hegel elogia a Montesquieu en la introducción a la Filosofía del Derecho como el primero en comprender las instituciones políticas en su carácter histórico concreto, no como construcciones de la razón abstracta.
Hegel toma de Aristóteles la tesis central: el Estado no es un instrumento al servicio de fines individuales sino el espacio en que el ser humano realiza su naturaleza racional. La familia, la sociedad civil y el Estado hegelianos remiten a las formas de asociación ascendentes de la Política.
Influyó en
Los Manuscritos de 1844 son una lectura crítica de Hegel: Marx toma la dialéctica y el concepto de alienación, pero invierte la base —donde Hegel pone el Espíritu, Marx pone el trabajo material— y concluye que la emancipación requiere transformar las condiciones económicas, no la autoconciencia del Espíritu.
Marx declara en el epílogo a la segunda edición de El Capital que adoptó la dialéctica de Hegel «poniéndola sobre sus pies»: el método dialéctico —tesis, antítesis, síntesis— estructura el análisis de la mercancía, el valor y las contradicciones del capital.
Fanon relee la dialéctica del amo y el esclavo de la Fenomenología del Espíritu de Hegel (implícita en la Filosofía del Derecho) para analizar la relación colonial: el colonizador necesita al colonizado para constituirse como sujeto, pero el reconocimiento forzado —a punta de fusil— no puede producir la autoconciencia plena que la dialéctica requiere.
La sociología del derecho y del Estado de Weber parte de la Filosofía del Derecho de Hegel: el Estado moderno como síntesis racional de las voluntades particulares, el derecho como objetivación de la libertad. Pero Weber la seculariza y empiriza: donde Hegel ve la realización del Espíritu, Weber ve la racionalización burocrática como jaula de hierro; el mismo proceso, valorado de manera opuesta.
Responde a
La Filosofía del Derecho es en parte una respuesta crítica a Rousseau: Hegel acepta que la libertad debe realizarse en instituciones, pero rechaza la voluntad general rousseauniana como abstracción vacía. El Estado hegeliano supera la contradicción entre individuo y sociedad que Rousseau dejó sin resolver.
Recibe respuesta de
Popper dedica el vol. II a Hegel y Marx. La Filosofía del Derecho es el primer texto del historicismo político moderno: el Estado como realización del Espíritu Absoluto en la historia convierte la política en teología secularizada y legitima cualquier régimen existente como «lo racional».
Arendt critica el historicismo hegeliano como fuente del pensamiento totalitario: la idea de que la historia tiene una lógica interna cognoscible y de que el Estado es su vehículo legitima la violencia en nombre del curso necesario de la historia.
La libertad positiva hegeliana —la libertad como autodeterminación del Espíritu en el Estado— es para Berlin la versión filosófica más elaborada de la degeneración: el individuo «es libre» en tanto se identifica con el Estado racional, lo que permite justificar cualquier coerción real.