John Maynard Keynes. Fundamento de la macroeconomía moderna: ruptura con la ley de Say, teoría de la demanda efectiva, trampa de liquidez y justificación de la política fiscal anticíclica para sostener el empleo.
María K.
Red de obras
Fue influenciado por
Keynes define su programa contra la "economía clásica ricardiana"; la Teoría General es una ruptura explícita con esa tradición.
El fin del laissez-faire (1926) enuncia el programa político que la Teoría General (1936) fundamenta analíticamente diez años después; es el mismo argumento llevado de la crítica ideológica a la formalización económica.
Influyó en
Stiglitz es keynesiano en su diagnóstico: los mercados no se autorregulan eficientemente, especialmente en presencia de información asimétrica (su especialidad teórica). La crítica al FMI es la crítica keynesiana clásica actualizada: imponer austeridad en una recesión es procíclico —agrava la contracción— exactamente lo contrario de lo que Keynes prescribió en la Teoría General.
Recibe respuesta de
Hayek escribió Camino de Servidumbre como respuesta directa al programa de intervención estatal que Keynes legitimaba teóricamente.
La Acción Humana refuta sistemáticamente la macroeconomía keynesiana: la demanda efectiva, la trampa de liquidez y el multiplicador fiscal son incompatibles con la praxeología y la teoría austriaca del ciclo económico.
La Historia Monetaria refuta empíricamente la interpretación keynesiana de la Gran Depresión: no fue la demanda insuficiente el factor determinante sino la contracción monetaria de la Fed. Friedman le devuelve a la política monetaria el papel central que la Teoría General le había quitado.
El discurso Nobel es una crítica directa al cientismo keynesiano: la crisis de stagflación de los setenta como refutación empírica de la macroeconomía de la demanda efectiva.
Schumpeter y Keynes son las dos grandes interpretaciones rivales del capitalismo del siglo XX: Keynes ve la inestabilidad como insuficiencia de demanda agregada corregible por política fiscal; Schumpeter la ve como resultado inevitable del dinamismo innovador que no puede ni debe ser amortiguado. Para Schumpeter, la política keynesiana de estabilización frena precisamente la destrucción creativa que produce el progreso.
Citado por
Keynes es uno de los dos personajes del rap; sus argumentos sobre demanda efectiva y estímulo fiscal reproducen fielmente la Teoría General.