Escuela fundada por Keynes que justifica la intervención estatal para estabilizar ciclos económicos y garantizar el pleno empleo.
Atributos
John Maynard Keynes. Ensayo que anuncia la crisis del liberalismo económico ortodoxo: el laissez-faire no se desprende lógicamente de la teoría económica ni de la filosofía liberal; el mercado falla sistemáticamente en el ahorro, la inversión y el empleo; el siglo XX exige un capitalismo reformado con intervención estatal inteligente.
John Maynard Keynes. Fundamento de la macroeconomía moderna: ruptura con la ley de Say, teoría de la demanda efectiva, trampa de liquidez y justificación de la política fiscal anticíclica para sostener el empleo.
John Papola y Russ Roberts (EconStories / YouTube). Vídeo musical en formato rap battle en el que Hayek y Keynes debaten en verso sus posiciones opuestas sobre ciclos económicos y política fiscal, ambientado en un bar de Nueva York. Cuatro millones de visualizaciones en su primera semana; llegó a los doce millones. Fue proyectado en el Banco Mundial, el FMI y decenas de universidades; utilizó con rigor la terminología técnica (efecto Cantillon, preferencia temporal, multiplicador keynesiano) sin sacrificar el entretenimiento. Demostración inesperada de que las ideas económicas pueden divulgarse con eficacia en formatos no académicos; inició la franquicia EconStories que produjo una segunda batalla (Keynes vs. Hayek round 2, 2011).
Karl Polanyi. El mercado autorregulado —la idea de que el trabajo, la tierra y el dinero son mercancías como otras— no es el estado natural de la economía sino una construcción histórica violenta del siglo XIX impuesta mediante legislación coercitiva. Polanyi llama a este proceso la «gran transformación»: la economía se «desembedó» de las relaciones sociales en que había estado siempre integrada. Pero la sociedad no acepta pasivamente su mercantilización: reacciona con un «doble movimiento» —proteccionismo, sindicalismo, regulación, socialismo— que intenta reintegrar la economía en el tejido social. El fascismo y el estalinismo como reacciones extremas al laissez-faire desembridado. Publicado el mismo año que Camino de Servidumbre de Hayek, con la conclusión opuesta: el peligro no es la intervención estatal sino su ausencia.
Thomas Piketty. El libro de economía política más citado del siglo XXI: tres siglos de datos sobre riqueza e ingresos en Europa y América del Norte documentan una ley empírica del capitalismo —r > g, la rentabilidad del capital supera sistemáticamente el crecimiento económico— que tiende a concentrar la riqueza en pocas manos salvo en períodos excepcionales (guerras, grandes depresiones, políticas redistributivas del siglo XX). Piketty argumenta que la reducción de la desigualdad en el siglo XX no fue el resultado natural del capitalismo sino de políticas deliberadas y de shocks históricos; sin intervención, la tendencia natural es hacia la oligarquía patrimonial del siglo XIX. La propuesta: un impuesto global progresivo sobre el capital para romper la dinámica r > g. La obra reencuadró el debate político-económico global en torno a la desigualdad y legitimó académicamente la preocupación redistributiva que el consenso neoliberal había marginado durante treinta años.
Joseph Stiglitz. Testimonio desde dentro: como economista jefe del Banco Mundial y asesor del presidente Clinton, Stiglitz observó cómo el FMI imponía el «Consenso de Washington» —liberalización del capital, privatización, austeridad— a países en desarrollo con resultados sistemáticamente negativos para las poblaciones más pobres. El argumento teórico: los mercados con información asimétrica e incompleta no se comportan como los mercados perfectamente competitivos de los modelos neoliberales; en esas condiciones, la liberalización financiera prematura y la austeridad procíclica generan crisis. El caso de la crisis asiática de 1997-1998: el FMI prescribió para una crisis de liquidez privada la misma medicina que había funcionado para déficits fiscales en contextos muy distintos, con resultados desastrosos. Stiglitz no rechaza la globalización sino el dogmatismo con que se gestiona: una globalización bien regulada, que ponga los intereses de los países pobres en el centro, es posible y deseable. El libro más influyente de la crítica económica mainstream al neoliberalismo del siglo XXI.
Naomi Klein. La tesis del shock: desde el Chile de Pinochet hasta el Iraq post-invasión, las reformas económicas radicales de libre mercado se han impuesto sistemáticamente aprovechando momentos de crisis —golpes de estado, catástrofes naturales, guerras, colapsos financieros— cuando las poblaciones están demasiado traumatizadas para resistir. Milton Friedman y la Escuela de Chicago desarrollaron conscientemente esta estrategia: solo una crisis produce el cambio verdadero; la tarea del reformador es tener las políticas alternativas listas cuando la crisis ocurra. Klein toma su metáfora de la psiquiatría: la misma táctica de desorientación y reestructuración que los experimentadores descubrieron en individuos se aplica deliberadamente a sociedades enteras. Casos documentados: Argentina (1976), Polonia (1989), Rusia (1993), el Sudeste Asiático (1997), Irak (2003), Nueva Orleans (2005). El libro más leído de la crítica al neoliberalismo del siglo XXI, que popularizó en el debate público el argumento de que las políticas de libre mercado no son el resultado de la elección democrática sino de la coerción en condiciones de shock.
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