Aletheia

Tractatus Theologico-Politicus

1670

Baruch Spinoza. Fundamento del liberalismo político moderno: la libertad de pensamiento y expresión es inalienable porque ningún poder externo puede controlar la mente; el Estado que intenta regular las creencias se destruye a sí mismo al generar hipocresía y disidencia. La democracia como el régimen más racional, ya que maximiza la libertad y la razón colectiva. Respuesta directa al absolutismo de Hobbes y precursor inmediato de Locke; sentó las bases del laicismo y la tolerancia ilustrada.

Baruch Spinoza

Linaje intelectual

Fue influenciado por

Spinoza conocía y discutía el pensamiento de Grocio. Comparte con él la aspiración a un derecho político derivado de la razón natural, aunque radicaliza sus consecuencias hacia una democracia plena donde Grocio se detiene en la monarquía constitucional.

Spinoza conocía la Areopagítica y comparte con Milton la tesis central: la libertad de pensamiento es inalienable porque ningún poder puede controlar la mente, y el Estado que lo intenta se destruye a sí mismo. El capítulo XX del Tractatus Theologico-Politicus es la reformulación spinoziana del argumento miltoniano.

Spinoza es cartesiano en su punto de partida: la geometría de los afectos en la Ética sigue el método more geometrico que Descartes aplicó al conocimiento natural. El Tractatus Politicus aplica ese método a la política: definir, demostrar, concluir.

Influyó en

El Tractatus Politicus es la continuación madura del Tractatus Theologico-Politicus: abandona la defensa coyuntural de la tolerancia religiosa para construir una teoría general del Estado basada en los afectos y la potencia de la multitud.

Responde a

Spinoza conocía y discutía el Leviatán; el Tractatus responde directamente al absolutismo de Hobbes: acepta el pacto social como fundamento del Estado pero rechaza que ese pacto pueda ceder la libertad de pensamiento, que es inalienable porque es imposible cederla —la mente no puede obedecer decretos.