Vilfredo Pareto. La obra más ambiciosa de la tradición elitista: una teoría general de la acción social construida sobre la distinción entre residuos (los impulsos no lógicos que realmente mueven a los seres humanos) y derivaciones (las ideologías, argumentos y doctrinas con que los racionalizan). Las ideologías políticas —el socialismo marxista, el liberalismo, el nacionalismo— son derivaciones que ocultan los residuos reales de sus defensores; analizarlas literalmente es tan erróneo como tomar en serio los mitos religiosos. La circulación de las élites: la historia es «el cementerio de las aristocracias»; las élites se clasifican en leones (que gobiernan por la fuerza, residuo de clase I) y zorros (que gobiernan por la astucia y la manipulación, residuo de clase II); una élite sana combina ambos tipos y recluta energía de las clases bajas. Cuando una élite se vuelve demasiado zorruna —pura negociación y corrupción— es vulnerable a ser derrocada por leones más vigorosos. El concepto de «óptimo de Pareto» en economía del bienestar es simultáneo pero independiente: una distribución es Pareto-óptima cuando no es posible mejorar la situación de ningún individuo sin empeorar la de otro.
Vilfredo Pareto
Red de obras
Fue influenciado por
Los «leones» y «zorros» de Pareto son la reformulación sociológica de la figura maquiavélica del príncipe que combina la fuerza del león y la astucia del zorro. Pareto seculariza y generaliza el insight de Maquiavelo: no es solo el príncipe individual quien debe combinar ambas cualidades, sino que toda élite estable debe integrar ambos tipos humanos y saber cuándo desplegarlo.
Pareto reconoce a Mosca como el primero en sistematizar la idea de la clase política, aunque reclama haber llegado independientemente a conclusiones similares. La diferencia decisiva: Mosca describe la clase política como un hecho sociológico; Pareto lo integra en una teoría general de la acción no-lógica donde la clase dirigente es solo la expresión en el plano político de la élite que posee los residuos de clase I y II en mayor medida.
Influyó en
La circulación de élites de Pareto es el trasfondo de la tesis schumpeteriana sobre la democracia: los partidos son grupos de élite que compiten por el acceso al poder, tal como Pareto describía la circulación entre leones y zorros. La destrucción creativa económica tiene su paralelo político en la alternancia de élites que Pareto postuló como ley histórica.
Responde a
Pareto dedica extensas secciones del Tratado a demostrar que el socialismo marxista es una «derivación» —una ideología que racionaliza los residuos de clase II (instinto de las combinaciones) de sus promotores. La conciencia de clase proletaria no es un hecho objetivo sino una derivación fabricada por intelectuales zorrunos que buscan desplazar a la élite establecida; la revolución socialista solo cambiaría qué minoría gobierna, no el hecho del gobierno minoritario.
Recibe respuesta de
Gramsci critica el irracionalismo de Pareto: reducir las ideologías a «derivaciones» de impulsos no-lógicos imposibilita toda política emancipatoria. Si las ideas no tienen eficacia causal propia, la educación y la organización intelectual del proletariado son inútiles. El concepto gramsciano del «intelectual orgánico» es una respuesta directa: los intelectuales no son meros racionalizadores de residuos sino actores que construyen o desafían el bloque histórico dominante.