Aletheia
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Distribución por Planificación

Asignación central de recursos mediante planes coordinados por una autoridad pública o colectiva.

eje
El Capital, vol. I1867-09-14

Karl Marx. Análisis crítico del modo de producción capitalista: teoría de la plusvalía como apropiación del trabajo no pagado, fetichismo de la mercancía, acumulación originaria y tendencia a la crisis estructural.

Sobre la teoría económica del socialismo1936

Oskar Lange. Respuesta directa al desafío de Mises: propone el modelo del «socialismo de mercado» en el que una Junta Central de Planificación fija precios iterativamente (tâtonnement socialista). Argumenta que el problema del cálculo es resoluble con instituciones socialistas adecuadas y que el socialismo puede superar en eficiencia al capitalismo competitivo.

A Grammar of Politics1925

Harold Laski. Obra fundamental del socialismo democrático fabiano: el Estado debe planificar la economía para garantizar los derechos positivos de los ciudadanos; la propiedad privada de los medios de producción es incompatible con la democracia real. Texto de referencia de la corriente planificadora laborista que Hayek combatirá en Camino de Servidumbre.

Manuscritos Económico-Filosóficos de 18441844

Karl Marx (escritos en 1844, publicados póstumamente en 1932). La teoría de la alienación como núcleo de la crítica al capitalismo: el trabajador se aliena de su producto (que pertenece al capitalista), del proceso de producción (que lo agota), de su naturaleza genérica (el trabajo como actividad libre queda reducido a medio de supervivencia) y de otros seres humanos (la competencia destruye la comunidad). La alienación precede lógicamente a la teoría de la plusvalía: explica por qué el capitalismo no solo explota sino también deshumaniza.

Reforma o Revolución1900

Rosa Luxemburg. Respuesta al revisionismo de Bernstein: el socialismo democrático que renuncia a la revolución no elige un camino más lento al mismo objetivo sino un destino diferente. Las reformas dentro del capitalismo no se acumulan hasta trascenderlo; el sistema asimila y neutraliza cada conquista obrera. Luxemburg defiende la revolución como ruptura necesaria mientras rechaza el centralismo leninista: la revolución debe ser un proceso espontáneo y democrático de las masas, no la acción de una vanguardia iluminada.

Nueva Atlántida1627

Francis Bacon (póstumo). Utopía filosófica situada en la isla de Bensalem: su institución central es la Casa de Salomón, un colegio de investigadores que observa, experimenta y aplica el conocimiento natural al bienestar colectivo. Primera utopía tecnológica de la modernidad: el Estado ideal no se funda en la propiedad común ni en la virtud clásica sino en la organización sistemática del saber científico. Antecedente directo de las academias científicas del siglo XVII (Royal Society, Académie des Sciences) y de la idea moderna de que la ciencia es un bien público que el Estado debe financiar y organizar.

La Ciudad del Sol1602

Tommaso Campanella (escrita c.1602 en prisión; publicada en latín en 1623). La segunda gran utopía renacentista, gemela e independiente de la Utopía de Moro. Una ciudad-estado circular gobernada por un Metafísico-sacerdote auxiliado por Poder, Sabiduría y Amor, donde no existe la propiedad privada ni la familia: las mujeres y los hijos son comunes, el trabajo se reparte equitativamente y los bienes se distribuyen según la necesidad. Campanella fundamenta el comunismo en la naturaleza y en la razón, no en el Evangelio: la propiedad privada es el origen del egoísmo, la guerra y la decadencia moral; la comunidad de bienes produce hombres libres, sabios y virtuosos. A diferencia de Moro, Campanella no la presenta como ficción literaria sino como programa filosófico derivado de la ley natural y realizable. Escohotado la analiza en el vol. I como el puente entre el neoplatonismo renacentista y el socialismo ilustrado: su influencia sobre Saint-Simon y Fourier es directa; su gobernante-filósofo es el Platón del siglo XVII trasplantado a la política europea moderna.

El Nuevo Cristianismo1825

Henri de Saint-Simon (obra póstuma; escrita en sus últimos meses y publicada el año de su muerte). La culminación del proyecto saint-simoniano: la reorganización de la sociedad moderna bajo el principio cristiano de la fraternidad, pero aplicado por industriales, científicos y artistas en lugar de por el clero. Saint-Simon propone abolir las clases ociosas —nobleza, clero, rentistas— y organizar la producción bajo la dirección técnica de los «industriales» (todos los que producen). El «nuevo catecismo político» es el primer intento sistemático de fundar una política secular en principios morales universales derivados de la ciencia social, no de la revelación. Escohotado lo analiza como el eslabón decisivo entre el utopismo de Moro y el socialismo científico de Marx: Saint-Simon secularizó el igualitarismo cristiano y le dio forma tecnocrática; Marx tomó la crítica de las clases parasitarias y el ideal de la sociedad planificada, y los fundó en el análisis económico en lugar de en la moral religiosa. La influencia fue directa: Marx leyó a Saint-Simon, Bernstein lo cita, y el modelo del Estado planificador del siglo XX es en parte herencia del saint-simonismo.

El Nuevo Mundo Industrial y Societario1829

Charles Fourier. El programa más elaborado del socialismo utópico premarxista: la sociedad debe reorganizarse en «falansterias» —comunidades de 1.620 personas que combinan trabajo, placer y vida comunitaria— basadas en la armonía de las pasiones humanas, no en su represión. Fourier invierte la moral burguesa: las pasiones —incluidas las sexuales— no son fuentes de desorden sino energías que, correctamente combinadas, producen el trabajo atractivo y la armonía social. La «civilización» capitalista es esencialmente represora: somete las pasiones al beneficio mercantil y produce miseria entre la abundancia. La crítica al libre comercio y a la economía política de Smith y Ricardo es sistemática: la mano invisible no produce armonía sino caos comercial, adulteración de mercancías y miseria de los trabajadores. Fourier es también el primer utopista que tematizó explícitamente la emancipación de la mujer y el cuestionamiento de la familia patriarcal como condición de la armonía social. La descripción de las falansterias es simultáneamente utopía y crítica implícita a la teoría del valor-trabajo: si el trabajo puede ser atractivo, la miseria no es necesaria.