Milton Friedman. El capitalismo de libre mercado es condición necesaria de la libertad política: la concentración del poder económico en el Estado crea una dependencia que destruye la libertad civil. Friedman defiende el libre comercio, la moneda estable con regla fija, el impuesto negativo sobre la renta como alternativa al Estado del bienestar burocrático y la competencia educativa con cupones como alternativa a la escuela pública monopolística. El libro que llevó el programa de la Escuela de Chicago de la academia a la política práctica.
Milton Friedman
Red de obras
Fue influenciado por
Friedman reconoció que Camino de Servidumbre fue la obra que articuló el vínculo entre libertad económica y política que Capitalismo y Libertad desarrolla con rigor empírico: Hayek puso el argumento filosófico; Friedman lo dotó de evidencia estadística.
Friedman compartía con Mises la crítica al intervencionismo y el análisis de precios como sistema de señales, aunque diferían en método (empirismo versus praxeología) y en el grado de intervención estatal admisible.
Influyó en
La serie PBS es la versión audiovisual y divulgativa del programa político-económico que Friedman había articulado en Capitalismo y Libertad; Friedman lo reconoce en el libro homónimo de la serie.
Recibe respuesta de
Piketty refuta empíricamente la tesis friedmaniana de que el capitalismo de libre mercado reduce naturalmente la desigualdad: los datos del siglo XX muestran que la reducción de la desigualdad en ese período fue consecuencia de las guerras, la Gran Depresión y las políticas redistributivas keynesianas, no de la dinámica espontánea del mercado.
Friedman y Sen comparten el título «Libertad» pero difieren radicalmente en su contenido: la libertad friedmaniana es negativa (ausencia de coerción estatal); la libertad de Sen es positiva-capacitante (posibilidad real de vivir bien). Sen demuestra empíricamente que el crecimiento económico friedmaniano sin redistribución produce países ricos con poblaciones sin capacidades básicas; el IDH frente al PIB es la expresión métrica de esta diferencia.
Stiglitz identifica explícitamente el «fundamentalismo del mercado» friedmaniano —la creencia de que los mercados libres asignan eficientemente los recursos sin intervención— como la ideología que guió las políticas del FMI con resultados desastrosos. La liberalización financiera rápida que Friedman prescribía para países en desarrollo produce las crisis que Stiglitz documentó desde dentro del Banco Mundial.
Harvey analiza la Escuela de Chicago como el aparato técnico del proyecto neoliberal: Capitalismo y Libertad de Friedman proporcionó el programa de políticas; el experimento chileno con los «Chicago boys» fue el laboratorio donde se probó que dicho programa era implementable. Harvey desmonta la presentación friedmaniana de las políticas de libre mercado como técnicamente neutrales, mostrando su función de clase.
Klein construye explícitamente sobre las propias palabras de Friedman: «solo una crisis —real o percibida— produce el cambio verdadero». Capitalismo y Libertad es el manual que los «Chicago boys» llevaron a Chile en 1973; Klein documenta cómo su programa fue implementado bajo la dictadura de Pinochet en condiciones de terror sistemático, invalidando la presentación friedmaniana del mercado libre como condición de la libertad política.
Marcuse y Friedman diagnostican la misma sociedad capitalista avanzada desde premisas opuestas: donde Friedman ve en la libertad de consumo y de mercado el garante de la libertad política, Marcuse ve en exactamente las mismas libertades el mecanismo de integración que ha hecho imposible el pensamiento crítico y la oposición política genuina. El capitalismo liberal friedmaniano es, para Marcuse, el capitalismo unidimensional.