La corrección moral depende exclusivamente de las consecuencias; lo correcto es lo que produce el mayor bien para el mayor número.
Atributos
Jeremy Bentham (escrito en 1780, publicado en 1789). Texto fundacional del utilitarismo: la naturaleza ha puesto a la humanidad bajo el gobierno del placer y el dolor; la utilidad —suma de placeres menos suma de dolores— es el único criterio racional de legislación y moral. Bentham desarrolla un «cálculo hedónico» para medir la felicidad, clasifica los delitos según su daño social y propone una legislación que maximice el bienestar colectivo. Defiende el sufragio universal, la igualdad legal de las mujeres y la publicidad total de los procedimientos legislativos. El padre intelectual de James Mill y el tutor del sistema educativo en que se formó John Stuart Mill, quien pasará de ser benthamita ortodoxo a critic matizado del utilitarismo en Sobre la Libertad.
John Stuart Mill. El refinamiento más elegante del utilitarismo benthamiano: Mill rescata el principio de la mayor felicidad de las objeciones más obvias introduciendo la distinción cualitativa entre placeres. No solo importa la cantidad de placer sino su calidad: «es mejor ser Sócrates insatisfecho que un necio satisfecho». La felicidad como fin del utilitarismo no es el placer bruto sino el conjunto de satisfacciones disponibles para un ser de capacidades desarrolladas. En la última sección, Mill ofrece una teoría de la justicia como una parte del bien general especialmente protegida por sentimientos de seguridad, distinguiendo entre las obligaciones perfectas (de justicia) y las imperfectas (de benevolencia). Rawls atacará precisamente este texto como la expresión más refinada del error utilitarista: agregar bienestar entre individuos trata a las personas como si fueran un solo sujeto e ignora que son seres separados con vidas propias.