Friedrich Hayek. La planificación central —sea socialista o fascista— conduce inevitablemente al totalitarismo; el orden espontáneo del mercado y el Estado de Derecho son las únicas garantías de la libertad individual.
Inés R.
Red de obras
Fue influenciado por
Hayek fue discípulo directo de Mises y extendió su argumento del cálculo al plano político: si la planificación es epistemológicamente imposible (información dispersa), toda extensión del poder planificador conduce a la servidumbre.
Influyó en
Rothbard parte de la crítica hayekiana al socialismo y la concluye: si la planificación estatal es siempre ilegítima, el propio Estado es ilegítimo; sustituye el minarquismo de Hayek por el anarcocapitalismo.
Los Fundamentos es la continuación filosófica positiva de la crítica negativa de Camino de Servidumbre: si en 1944 Hayek explicó por qué la planificación destruye la libertad, en 1960 construye el andamiaje constitucional y filosófico de una sociedad libre.
Friedman reconoció que Camino de Servidumbre fue la obra que articuló el vínculo entre libertad económica y política que Capitalismo y Libertad desarrolla con rigor empírico: Hayek puso el argumento filosófico; Friedman lo dotó de evidencia estadística.
Churchill leyó Camino de Servidumbre y lo citó en la campaña electoral de 1945; el marco intelectual del discurso de Fulton —socialismo como camino al totalitarismo— es directamente hayekiano.
Responde a
Hayek escribió Camino de Servidumbre como respuesta directa al programa de intervención estatal que Keynes legitimaba teóricamente.
Hayek refuta el socialismo de mercado de Lange: el tâtonnement socialista no reproduce las condiciones epistémicas del mercado real; la información no es centralizable y el proceso de descubrimiento de precios requiere propiedad privada efectiva.
Hayek dirige Camino de Servidumbre explícitamente «a los socialistas de todos los partidos», incluyendo la corriente fabiana que Laski encarna: la planificación democrática que Laski defiende lleva inexorablemente al totalitarismo por la lógica interna del control central.
El programa de planificación socialista que Hayek combate tiene en El Capital su formulación teórica canónica; la crítica hayekiana al socialismo es una refutación del modelo económico marxista tanto como del fabiano.