La corrección moral depende exclusivamente de las consecuencias; lo correcto es lo que produce el mayor bien para el mayor número.
eje
Atributos
I
Las consecuencias son el único criterio moralmente relevante
Lo que hace correcta o incorrecta una acción son exclusivamente sus consecuencias. La intención, la conformidad con reglas o el tipo de acción en sí no tienen valor moral intrínseco: solo importa qué sucede como resultado para todos los afectados.
II
Maximizar el bienestar de todos los afectados
El objetivo de la acción moral es producir la mayor cantidad de bien —bienestar, felicidad, preferencia satisfecha— para el mayor número de seres afectados. Cada individuo cuenta igual; los intereses de nadie pueden descartarse sin consideración.
III
No hay tipos de acción prohibidos en términos absolutos
Si las circunstancias son tales que una acción normalmente terrible produciría globalmente menos sufrimiento que las alternativas, esa acción es la moralmente correcta. Los derechos y las reglas son útiles como heurísticas, pero no pueden tener carácter absoluto frente a consecuencias suficientemente buenas.