Edmund Burke. Fundación teórica del conservadurismo moderno: la Revolución Francesa es una catástrofe producida por aplicar abstracciones racionales al tejido vivo de la sociedad. La sociedad es un contrato entre los muertos, los vivos y los que aún no han nacido; las instituciones heredadas condensan sabiduría práctica que ningún proyecto racional puede reproducir. Los derechos no son universales y abstractos sino históricos y concretos. Burke prefigura la crítica al constructivismo racionalista que Hayek retomará en el siglo XX.
Edmund Burke
Red de obras
Influyó en
Hayek reconoció explícitamente a Burke como precursor de su crítica al constructivismo racionalista: la sabiduría acumulada en las instituciones y tradiciones que Burke defiende es análoga al conocimiento disperso en los precios que Hayek teorizará; ningún planificador puede reproducirla.
Responde a
Burke ataca explícitamente la teoría del contrato social de Rousseau como fundamento del Terror revolucionario: la voluntad general abstracta no puede justificar la destrucción de instituciones históricas concretas; los derechos no se derivan de la razón pura sino de la herencia histórica de cada pueblo.
Recibe respuesta de
Los Derechos del Hombre son la respuesta directa e inmediata de Paine a las Reflexiones de Burke: publicada en 1791 exactamente para refutar a Burke punto por punto, defendiendo la Revolución Francesa y los derechos universales contra el historicismo conservador.
Wollstonecraft publicó primero «Vindicación de los Derechos del Hombre» (1790) en respuesta a Burke, antes de escribir la «Vindicación de los Derechos de la Mujer» (1792): las mismas razones ilustradas que Burke aplicó contra la Revolución son las que Wollstonecraft aplica para exigir igualdad para las mujeres.