Aletheia
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El Fin de la Historia y el Último Hombre

1992

Francis Fukuyama. La tesis más celebrada y atacada del pensamiento político post-Guerra Fría: con el colapso del comunismo soviético, la democracia liberal ha demostrado ser la única forma de gobierno con legitimidad universal; las civilizaciones que aún no la adoptan no ofrecen alternativas ideológicas viables, solo variantes de atraso histórico. Fukuyama no anuncia el fin de los conflictos sino el de la competencia entre grandes proyectos político-ideológicos: el liberalismo ha ganado el debate sobre qué forma de organización social corresponde a la naturaleza humana. El «último hombre» —tomado de Nietzsche— es la advertencia: la democracia liberal corre el riesgo de producir individuos satisfechos pero incapaces de las aspiraciones que dan grandeza a la historia humana. Obra que estructuró el debate de la política internacional durante la década de 1990 y que la crisis del liberalismo del siglo XXI convierte en objeto de revisión permanente.

Francis Fukuyama

Intellectual lineage

Was influenced by

Fukuyama cita a Popper explícitamente: la democracia liberal es el equivalente político de la «sociedad abierta» popperiana. El argumento de Popper contra el historicismo —ninguna ley determina el curso de la historia— es en Fukuyama paradójicamente la base de la tesis de que la historia tiene un fin: el fin no es determinista sino el resultado de la refutación empírica de todas las alternativas al liberalismo.

El análisis de Arendt del totalitarismo como novedad política radical —no una tiranía tradicional sino un sistema que destruye la esfera pública y la pluralidad— es el trasfondo del argumento de Fukuyama: el colapso del totalitarismo soviético valida que la democracia liberal es la única forma de gobierno compatible con la naturaleza social del ser humano.

La distinción de Berlin entre libertad negativa y positiva estructura el argumento de Fukuyama sobre el liberalismo: las democracias liberales combinan ambas formas de libertad de modo que ningún otro sistema ha logrado. El rechazo berliano del monismo de valores —no hay una sola forma de vida buena— es también la base del pluralismo liberal que Fukuyama defiende contra los autoritarismos ideológicos.

Received response from

Huntington escribe El Choque de Civilizaciones explícitamente como réplica a Fukuyama: el «fin de la historia» no ha producido convergencia liberal sino que ha revelado las civilizaciones como los actores fundamentales del sistema internacional. La democracia liberal no es un punto de llegada universal sino el modo de organización de una de las civilizaciones en competencia.