Corriente filosófica articulada por Sartre (El ser y la nada, 1943): la existencia precede a la esencia; el ser humano no tiene naturaleza previa ni Dios que lo defina; es radicalmente libre y absolutamente responsable de lo que hace de sí mismo. Camus aporta la dimensión del absurdo; de Beauvoir extiende el análisis a la situación de la mujer.
Attributes
Simone de Beauvoir. El texto fundacional del feminismo filosófico moderno: «No se nace mujer: llega una a serlo.» Beauvoir aplica el método existencialista al análisis de la condición femenina: la mujer no es el Otro absoluto por naturaleza biológica sino porque las estructuras históricas, jurídicas y culturales la han construido como tal. El cuerpo femenino no determina el destino; el destino es una imposición social que la libertad radical de la conciencia permite interrogar y rechazar. La obra combina análisis biológico, histórico, psicoanalítico y literario de la «situación» de la mujer en el mundo occidental: la infancia, la iniciación sexual, el matrimonio, la maternidad y la vejez como estaciones de una opresión que el libro nombra y desnaturaliza. La tesis sobre la construcción social del género adelantó medio siglo el debate filosófico, anticipando a Butler y el feminismo de la tercera ola. Beauvoir responde críticamente a Rousseau —cuya Sophie es el modelo de la feminidad construida al servicio del ciudadano masculino— y enlaza con Wollstonecraft en la reivindicación de la plena ciudadanía racional de la mujer.
Martin Heidegger. La pregunta por el sentido del Ser —olvidada por la metafísica occidental desde Platón— solo puede responderse analizando el ente que comprende el Ser: el Dasein (ser-ahí). El Dasein existe como ser-en-el-mundo: no es un sujeto encapsulado que conoce objetos externos, sino un ser siempre ya arrojado a un mundo de prácticas y significados compartidos. La temporalidad es el horizonte del Ser: el Dasein existe proyectándose hacia sus posibilidades desde un pasado que ha heredado. El ser-hacia-la-muerte es la posibilidad propia e irrebasable que individúa al Dasein y abre la posibilidad de la existencia auténtica frente a la caída en el se impersonal (das Man). Obra que transformó la fenomenología en hermenéutica existencial e influyó decisivamente en Sartre, Gadamer, Arendt y la teoría crítica.
Jean-Paul Sartre. La obra filosófica capital del existencialismo ateo: ontología fenomenológica que distingue el ser-en-sí (las cosas, sin conciencia ni posibilidad) del ser-para-sí (la conciencia, que es pura negatividad y proyecto). «La existencia precede a la esencia»: el ser humano no tiene naturaleza fija; se define íntegramente por sus elecciones. De esa radical libertad se sigue la responsabilidad total: no hay excusas —ni Dios, ni naturaleza, ni inconsciente— que exoneren al sujeto. La mala fe es el intento de escapar de esa libertad tratándose a uno mismo como cosa. El análisis de las relaciones intersubjetivas (la mirada del Otro que me cosifica) y el proyecto de una ética existencialista completan la obra.
Albert Camus. Ensayo fundacional de la filosofía del absurdo: la tensión entre la exigencia humana de claridad y sentido y el silencio irracional del mundo produce el absurdo. Frente a ese choque, Camus rechaza tanto el suicidio físico (que no resuelve el problema) como el suicidio filosófico (la evasión religiosa o idealista). La respuesta lúcida es la revuelta: abrazar la condición absurda sin esperanza de resolución pero con plena intensidad vital. Sísifo, condenado a empujar su roca eternamente, debe ser imaginado feliz: la consciencia de la propia condición es ya la victoria sobre el absurdo. Aunque Camus rechazó el rótulo de «existencialista», El mito de Sísifo se convirtió en el texto más leído de la filosofía de posguerra europea.
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