El ser humano tiene una naturaleza esencial fija que trasciende la cultura y la historia; existe una forma de vida que la actualiza.
eje
Atributos
I
Existe una naturaleza humana universal y transhistórica
Hay rasgos definitorios del ser humano —racionalidad, lenguaje, capacidad moral, sociabilidad— que se dan en todas las culturas y épocas. La diversidad cultural no elimina estos universales: son el sustrato común sobre el que la diversidad se despliega.
II
Existe una forma de vida que actualiza mejor esa naturaleza
Si el ser humano tiene una naturaleza, hay formas de vida que la desarrollan y formas que la frustran. El florecimiento humano no es indefinidamente variable: hay condiciones objetivas —materiales, sociales, políticas— que permiten o impiden la actualización de lo específicamente humano.
III
La cultura puede promover o deformar la naturaleza humana
No todas las instituciones, prácticas o formas de vida son igualmente coherentes con lo que el ser humano es. Algunas las potencian; otras las deforman o mutilan. El juicio crítico sobre las culturas desde la naturaleza humana es posible y legítimo.